
Leila, una chica de 20 años, que iba al profesorado de literatura y nunca había tenido novio, conoce a un chico en la facultad que se enamora profundamente como nunca nadie se enamoró de ella.
Nicolás, el muchacho de 21 años, no sabía que hace para que Leila lo mire con otros ojos.
Ella tenía miedo en enamorarse y después sufrir, porque una vez ya le había pasado y no quería volver a repetir la historia de un amor imposible hace cinco años atrás.
Una noche ella llega a su casa muy cansada de la facultad, se prepara una leche caliente y luego se va a acostar.
Mientras dormía, ella sueña que va por un túnel muy oscuro y al final ve una luz muy brillante que le transmite mucha paz y fuerza.
Ella sigue esa luz y se encuentra con un angel que le dice:
- Ven, hija... ven... no tengas miedo
Leila se acercó sin temores porque ese angel era su abuelita del alma.
- ¿Abuelita... sos vos?
- Si, hija mia... ven, abrazame.
Ella fue, la abrazó y lloró de emoción. Sintió un escalofrios casi real.
- Decime, ¿que problemas tienes?
- Yo no tengo ningún problema, abuelita
- Si que lo tienes. Hay un muchacho que te anda arrastrando el ala, seduciendo, está muy enamorado... y tú... no quierés enamorarte de él por miedo a sufrir.
- y vos?... ¿como lo sabés?
- Acá sabemos todo lo que pasa en la tierra.
- Y... tu... ¿me puedes ayudar?...¨Él me gusta mucho pero no quiero sufrir porque si después me deja, que hago?
- No tengas miedo, hijita. Él está muy enamorado de vos y no te va a hacer sufrir, al contrario, te va a abrir una puerta hacía el amor.
- Gracias, abuelita por tu consejo, nunca pensé que iba a estar acá con vos... esto parece un sueño...
- ...te quiero mucho, hija... y haceme caso, confía en él.
El angel le dió un beso en la frente a Leila y desapareció. Ella se despertói con mucho frío y con los ojos lagrimosos, pero no dudó en lo que le dijo su abuelita en su sueño.
A penas llegó a la facultad, habló con Nicolás. Él, feliz de la vida, se le acerca y le dá un beso muy apasionado que ella ya sintió que lo quería.
A la salida de la facultad, fueron al cine...
Día que pasaba, día que ella confiaba más en él...
Él nunca le mintió ni la defraudó.
El angel tenía razón. Ella estaba feliz porque su vida cambió, abriendole una puerta hacía el amor "gracias a su abuela".
Realizado el día 15/07/03 - 08/08/03
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