lunes, 18 de julio de 2011

Misterios de una ilusión de amor... Sólo mentiras...




Lucía caminaba por el parque, una chica muy enamorada de él, de ese hombre tan moreno que la ilusionaba cada día más, y la entristecía con sus ignorancias severas.
Pablo, "ese chico", también se encontraba en el parque y se cruza con Lucía.
A ella se le llenó el corazón de felicidad al verlo pero tenía miedo porque siempre la lastimaba. Él no la ignoró, al contrario, le pidió conversar:
- Hola, Lucía, ¿Cómo andas?
- Bien, ¿y, vos?
- mejor cuando te ví.
- No seas mentiroso, Pablo, siempre me decís lo mismo y me terminás lastimando.
- Pero esta vez no. Todos estos días que no te he visto, he pensado mucho en vos y quiero que nos amiguemos y podamos tener algo más que una simple amistad. Te amo, Lucía.
- Por favor, Pablo... sabés que me gustas mucho, y vos siempre terminas haciendome sufrir.
- Lucía... te amo... ¡creeme!, y perdoname lo idiota que fuí al hacerte sufrir.
Ella no se podía resistir a esa voz tan tierna y a ese beso que luego se lo dió sin dejarla decir una palabra.
- y, ahora... ¿me crees?
- No se, Pablo. Sufrí y lloré tanto por vos que me dá miedo.
- Vení, acompañame hasta un lugar.
Y la llevó hasta la playa abrazada de los hombros. Pasaron un momento muy lindo juntos. Ella terminó creyéndole, porque cada vez que lo tenía cerca lo quería más y no se podía resistir. A los días de su noviazgo con él, ella lo ve besandose con su única y mejor amiga, Carla. No lo pudo resistir y sale corriendo para cualquier lado, llorando como una loca por volver a creer en él y por confiar en una amiga que decía que jamás la defraudaría. Desde ese día no quiso volver más nada con ninguno de los dos ni mucho menos en volverse a enamorar.
Cuando termino sus estudios se metió en un convento, y allí permaneció el resto de su vida dando clases a chicos y adolescentes huérfanos.

Realizado el día 01/08/03 - 7.10 pm

No hay comentarios:

Publicar un comentario