
Mili, una adolescente de 17 años, que cursaba ultimo año de la secundaria tenía un mejor amigo que le contaba todo lo que le pasaba y sentia. Ella era una chica no muy linda, media rubia y alta. Él, su mejor amigo, era alto, flaco, morocho y estaba re enamorado de su 1er novia pero esta no quería saber nada con él, y él sufria mucho y le contaba sus penas a Mili, ella también le contaba lo que sentia pero con algunas mentiritas. En realidad, de hace varios años era él, Gastón, su mejor amigo, pero nunca lo supo y no lo quería que lo supiese nunca porque no lo quería perder como amigo ni tampoco que sufra por ella. El la queria mucho y tampoco la queria perder, su amiga de siempre. Una tarde, él llegó a casa de Mili muy desesperado, ella le dice: - ¿Que te pasa, Gastón, porque llorás tan angustiado?.
- Ella cree que no la quiero, y me lo hace a proposito, hoy la vi con su novio, muy abrazados y enamorados.
- ¿Y eso te partió al medio?
- Peor que eso, es como si mi corazón dejó de funcionar y mi alma ya no está acá, mejor dicho parece que estoy muerto.
Mili y Gastón se abrazaron muy fuerte, el lloraba muy angustioso, y a ella también le dolía ver a su amor imposible, cerca y a la vez tan lejos.
- No te preocupes, Gastón, yo te ayudaré a olvidarte de ella.
- Espero que puedas.
- Te invito a tomar y a comer algo.
- No te enojes, Mili, pero con todo esto no tengo ganas de nada.
- Pero te va a hacer bien, vas a poder reir un poco, por favor, me duele verte así.
- Esta bien lo hago por vos, amiga mia.
Horas después...
Ella estaba muy linda vestida, él también y se fueron a comer pizza con cerveza.
Él tomó bastante para poder olvidarse de Verónica, su 1er novia que lo hacia sufrir mucho y ella no se daba cuenta. Mili lo llevó a su casa como pudo, mejor dicho lo dejó en el garage de su casa para que nadie lo vea en ese estado. Le tendió la cama, lo acostó y le dijo:
- No te vayas, Mili, quedate hasta que me duerma.
- Estabién, porque tomaste tanto, es por ella?
- Si, ya se que hace mal, y me lo has dicho muchas veces, pero perdi el control y no pude evitarlo, es más fuerte que yo.
Mili lo tenía arrecostado entre su pecho mientras le hacía caricias en el pelo y en su cara tan angelical.
- Me quieres mucho en verdad, Mili, poreso hacés todo esto por mi, me cuidas, me comprendes, más que una gran amiga, una madre.
A Mili cada vez que Gastón le decía que lo quería como amiga o más, como hermana, como madre, la destrozaba porque nunca iba a poder tener su amor como corresponde.
- Bueno, Gastón, chau, mañana te traigo un buen desayuno.
- Te quiero mucho.
- Yo también, con todo mi corazón.
Ella antes de acostarse le encantaba escribir poemas, poesias o cualquier cosa que le salga del corazón, cosas que nunca había visto Gastón y que ahí decía todo lo que sentía por él y que no se animaba a decircelo por miedo a que el la rechace o la deje de querer y perder lo único que tiene de él: su amistad, su cariño, su ternura, y lo quería demasiado para perderlo y/o hacerlo sufrir.
Al otro día ella le llevó el desayuno y le dejó una carta que decía:
Gastón:
Amigo de mi alma, anoche pensé todo lo que me pasa contigo, yo se que no vas a entender nada, creeras que yo solo te quiero como amigo pero no es así, al poco tiempo que te conocí, de a poco me fuí enamorando de vos y nunca te quise decir nada porque vos estabas muy enamorado Verónica y ella es la única que está en tu corazón, y yo no te la puedo sacar de ahí, otra, no se si podrás, pero yo hice todo el intento que pude, segui luchando por ella, y seguile demostrando tu amor, no bajes los brazos, como yo lo estoy haciendo ahora por vos, intentaré olvidarte y de seguir mi camino con los estudios universitarios y antes terminar este 5to año. Ah, no te conté porque te deje la carta, me fui un tiempo lejos de todo, le avisé a mis padres, tenía algunos ahorros y tal vez me independise. No me busques, cuando este mejor te llamo o te busco. Chau. Te quiero mucho. Tu amiga del alma. Mili.
- "Porque Mili, porque no me lo dijiste, y yo haciendote sufrir contandote los sentimientos que me pasaban con otra y no con vos, estando enamorada vos de mi, y yo llorando por otra que no vale la pena. Te quiero, Mili, volvé pronto". deciá pensando, como si le enviara un mensaje telepaticamente.
Sale del garage, prende un cigarrillo, y lo empieza a fumar muy nervioso, no sabria que le podría estar pasando a su amiga y estaba muy desesperado por verla.
Llega a la casa y Verónica lo estaba esperando en la puerta y le dice:
- Perdoname Gastón, me equivoqué no quise hacerte daño.
- Pero lo hiciste, y muy grande, lastimé más a una amiga mia que a mi.
- ¿Porqué, no entiendo?
- ¿Te acordás de Mili?
- Si, esa estupida.
- No le digas así, es mi mejor amiga y me acabo de enterar que desde que me conoció se empezó a enamorar de mí y nunca me lo dijo, y yo ahora me siento culpable, porque estaba soportando penas muy dolorosas para ella sobre mí.
- A mi no me interesa ella, yo quiero saber si vos me perdonás o te vas a quedar toda tu vida sufriendo.
- No, hoy lloraré tal vez todo el día, pero mañana empezaré un día nuevo y me empezaré a olvidar de todas las cosas y las personas que me hacen sufrir, de la primera que me olvidaré sos vos.
- Ya me vas a venir a pedir perdón de vuelta, y de acá que te lo voy a dar, no me jodás más, hasta nunca.
- No me importa, de la única que no me olvidaré es de Mili, mi mejor amiga, y creo que la única que me ha querido como se quiere realmente, aunque yo no respondi a su amor, pero ella igual me supo entender y yo... soy un estupido... en estos momentos debe estar sufriendo y llorando y yo acá sin hacer nada.
No te vayás Verónica, una última cosa, y que te quedé muy en claro, te amé y te amo mucho, pero me equivoqué con vos, no sos la mujer ideal, sos una persona que piensa en si misma y no le importa los sufrimientos de los demás.
Verónica se fué sindecir palabras y no le importó nada de nada de lo que le había dicho.
Él se puso hacer su vida, a estudiar, a trabajar y a los meses, casi un año, ya no le importaba más Verónica, mejor dicho, ya no sentia más nada por ella, y cada vez más la extrañaba a su amiga Mili, se ponía a pensar todo lo que lo habrá amado, él empezaba a sentir otros sentimientos por ella que nunca se hubiese imaginado pero no podía contarselo porque no sabía donde estaba y ni una vez lo había llamado.
Ese día llamaron por telefono y contesta la madre de Gastón:
- Si, ¿quién habla?
- ¿Con Gastón por favor?
- ¿Pero, quién es?
- Dame mamá, tal vez es alguien para mi que no quiere decir su nombre.
- ¿ Me pareció una voz conocida?, Gastón?
- Hola, ¿quién habla?
- Hola Gastón, habla Mili.
- ¡Hola Mili!, no sabés todo lo que te extrañe, me gustaria verte, y hablar de nosotros.
- ¿Que tenemos que hablar, ¿de nuestra amistad?
- No, cuando vos te fuiste, me levante, leí la carta y me sorprendí mucho de lo que decía pero más bronca me dió que te fuiste sin despedirte, y te extrañé un montón y estoy empezando a sentir otras cosas por vos, te amo, Mili.
- ¿ Y Verónica?
- Ella ya fué, la corté del principio y nunca más supe de ella, no se si tiene novio pero no me importa, me importás vos Mili, ahora entiendo lo que es amar a alguien y que esa persona no lo sepa, o te ignore. Por favor, ¿cuando nos podemos ver?.
- Esta tarde en la plazita de a la vuelta de mi casa, ¿te acordás?
- Como no me voy acordar, en esa plazita pasabamos horas hablando de nuestras cosas, entonces puede ser a las 5 pm
- Si, ahi voy a estar, chau!
- Chau Mili, Te amo!
- Yo también.
Cortaron los dos, y Gastón se puso loco de contento porque iba a ver a su mejor amiga y que hoy sentía otras cosas más que amistad.
Como las 4.30 pm fue saliendo de su casa y la fué a esperar a la plazita, a los cinco minutos llega ella muy linda, se saludan y el le dice:
- Que linda que estás, Mili, de hace rato que no te veía y te extrañé mucho.
- Yo también gastón, y no me pude olvidar de vos.
- Yo si me pude olvidar de Verónica, y desde ese día que te fuiste no supe más de ella, pasaron los meses y cada día te extrañaba más y empecé a sentir cosas más fuertes que la amistad. Mili quiero que me contestes si estás dispuesta a pasar tu vida con la mia para siempre?
- Si, Gastón, pero con una condición que si nos peleamos, no dejemos nunca de ser mejores amigos que en eso nos llevamos perfecto.
- hecho!, ¿me dejás darte un beso?
Ella no contestó nada, pero los dos se fueron acercando dejandose llevar por el corazón.
Al final de todo ella terminó de rendir las ultimas materias que le quedaban de la secundaria, empezó el profesorado de literatura, y presentó sus poemas, novelas, escritos en una editorial y se los aceptaron. Ella y Gastón fueon muy felices y terminaron siendo la pareja perfecta en la amistad y en el amor. Él terminó estudiando profesorado de historia y geografia y fue muy buen profesor. Terminaron ganando los dos muy bien, así como en el dinero y en el amor.
Realizado en el 2003...








